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3 de septiembre de 2026

La resolución correcta

(The Aryan Path, junio 1930).

[B.M. es un asiático que vive en nuestra era según los métodos de su tierra originaria, y nos sentimos afortunados de obtener algunos informes sobre sus conversaciones con amigos íntimos. El Bhagavad-Gita es la obra que ha dominado a través de largos años de estudio y meditación, pero además sus escritos exhalan una fragancia curiosa, habiendo vivido de acuerdo con sus pautas y de modo más exitoso de lo que es posible normalmente. Los documentos fueron traducidos del idioma vernáculo, y debe entenderse que no son traducciones literales, por cuanto el transcriptor se adhiere más a ideas y principios que palabras. Aunque B.M. conoce el inglés, su inspiración se ve obstaculizada al emplear ese medio, por lo que prefiere no usarlo, e igualmente creemos que nuestros lectores encontrarán verdadero aflato en esta serie.-Editores].

"Incluso si los más perversos me adoran con dedicación exclusiva, se han de considerar justos, porque disciernen apropiadamente" (Bhagavad-Gita, IX, 30).

Estos versos y otros similares en las diversas Escrituras han sido mal interpretados por sacerdotes y purohits en muchas épocas y contextos. Hoy toda religión se presenta al mundo por sus "reclamos superiores". El individuo genuinamente espiritual sabe que todos los credos son verdaderos en su raíz, y falsos como factores separados y separatistas.

El estudio de las religiones nos lleva a ponderar su cariz ecléctico, y en dicho trasfondo, el Gita es un libro mancomunador pues incluye a quienes "son concebidos por el útero del pecado". El extracto anterior no dice ni sugiere que "sólo deben considerarse justos un brahmín o Ario que juzgan correctamente", sino todos quienes "adoran" a Krishna. Pero el Señor del Misterio no ignora que diferentes personas siguen múltiples vías de adoración, y se refiere a ellos en este noveno discurso. También dice: "Yo soy Quien está asentado en los corazones de todos los seres" (X, 20), otra vez, englobando a aquéllos en malos caminos.

Es un axioma filosófico muy conocido que cada uno comprende el Universo según la calidad de nuestros sentidos, mente o corazón. El Cosmos resplandeciente no existe para los ciegos; las leyes esotéricas son inverosímiles ante un lunático, y lo bueno, bello o verdadero no cuentan entre individuos amargos, narcisistas y pendencieros. Así también somos capaces de absorber la naturaleza de Krishna, sólo con ayuda de ese Espíritu en nosotros que es Él mismo. Un verdadero cristiano lo llamará "espíritu del Buen Pastor", y a menos que aparezca en él, puede ser creyente sin problemas, pero nunca devoto. Un budista señalaría que "rinde homenaje" al Tathagata, mas si el fuego benigno no está encendido en su corazón, tampoco sigue con nobleza al Iluminado.

Krishna constituye el Ser que mora al interior de cada humano. La evolución espiritual principia por reconocer este hecho; podemos denominarle bajo nombres variopintos, o contemplarnos cuales "hijos de Ahura Mazda" y "sirvientes de Allah", aun cuando las etiquetas importan poco, y la realidad que representan significa todo.

Tal y como una idea es susceptible de expresarse en cualquier lengua mediante ideografías pictóricas y simbólicas, también el Espíritu es uno y el mismo en todos, aunque su resplandor difiere según el desarrollo particular. Hay gente de conductas nefarias en países y religiones, y para ellas se presenta aquí un método.

El primer paso es reverenciar al Sustentador que habita en el centro [chakra] cardíaco, es decir, hacernos dignos de vínculos con ello, siendo su objeto unirse a la Divinidad interna. En esencia somos espirituales, y el Gita nos exhorta a transferir esa índole al humano vivo, trabajador y sufriente. Estar unido al Ser Superior es Yoga, palabra sinónima con "adoración"; entonces, cualquier hombre o mujer juzgan y resuelven correctamente al decidir escuchar su conciencia, buscando la pequeña Voz de Dios en el corazón, y si experimentan fraternidad con Aquel Ser. Krishna no habla de "expiaciones vicarias", "cielos lejanos" ni esperanzas vacías, sino certezas para todos, siempre que nos esforcemos en las líneas correctas.

Al término del día, debiéramos analizar y corregir las descomposturas de nuestro ser inferior, lo cual lleva a una resolución acertada. De ese modo, la Gran Luz amanece en nuestra conciencia mientras repetimos las palabras de un Sabio: "Quien no capte nuestras verdades en su alma y dentro de sí, tiene pocas posibilidades de éxito en ocultismo".

B.M.
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¿Nos haremos dignos del Espíritu?

(The Aryan Path, abril 1930).

[B.M. es un asiático que vive en nuestra era según los métodos de su tierra originaria, y nos sentimos afortunados de obtener algunos informes sobre sus conversaciones con amigos íntimos. El Bhagavad-Gita es la obra que ha dominado a través de largos años de estudio y meditación, pero además sus escritos exhalan una fragancia curiosa, habiendo vivido de acuerdo con sus pautas y de modo más exitoso de lo que es posible normalmente. Los documentos fueron traducidos del idioma vernáculo, y debe entenderse que no son traducciones literales, por cuanto el transcriptor se adhiere más a ideas y principios que palabras. Aunque B.M. conoce el inglés, su inspiración se ve obstaculizada al emplear ese medio, por lo que prefiere no usarlo, e igualmente creemos que nuestros lectores encontrarán verdadero aflato en esta serie.-Editores].

"Al purificar el corazón, los devotos leales actúan con sus sentidos, cuerpos, mentes y comprensión, dejando todo interés propio" (Bhagavad-Gita, V, 11).

India rebalsa de flojos que se autoproclaman "sannyasis", y son aceptados como tales. No sólo desmejoran la economía de este ya pobre país, sino también constituyen una plaga al explotar la devoción de millones de aldeanos, especialmente las mujeres. Son siluetas falsas y transitorias, aunque débiles indicadores de los rarísimos Sannyasis e Hijos de la Luz. A estos individuos les saludamos con un sincero "¡namasté!"

El Gita es un libro de reglas y conducta para el Sannyasi real. Su quinto discurso se llama Sannyasa-Yoga, esto es, fervor mediante renuncia a la acción. En el shloka citado, encontramos a Sri Krishna describiendo al yogui genuino, y éste es una persona verdaderamente devota que realiza muchos tipos de obras. No se apoltrona con sus sentidos, cuerpo, mente ni su parte búddhica discriminativa.

Para nosotros es un tema de convencimiento que la emancipación de India está sujeta al número de Sannyasis verídicos que produzca. Con ese fin, debiera aventarse la idea de que defender y alimentar al gandul que actúa como "sannyasi" es ridículo, antiespiritual y una falsa benevolencia, ya que se está dando a la persona equivocada, en el lugar y momento erróneos.

¿Cómo puede India redituar verdaderos agentes místicos? Primero, entendiendo lo que implican Yoga y Sannyasa, y luego por unas pocas almas patriotas que se propusieron no hablar, sino practicarlos.

Un yogui toma el camino en la dirección de su propio Ser Interno, y al reconocerlo en calidad de amonestador y sustentador, comienza a obrar de modo inegoísta. Por su parte, un Sannyasi no renuncia a la ejecución de actos, sino al resultado del desempeño; cumple con el trabajo adscrito en la vida y sigue el curso del deber hacia la raza, los congéneres, amigos y enemigos, pero a la vez se esfuerza por cerrar su mente a placeres y dolores.

Estas definiciones aparecen una y otra vez al estudiar el Gita. El Mahatma que habla con su chela [discípulo] repite los conceptos del verdadero Sannyasa o Tyaga, y habla de Sí mismo y los Suyos como ejemplos de individuos que actúan, pues Su renuncia constituye los dulces frutos de Sus obras.

Hay otro aspecto importante: ningún verso del libro declara que sólo un brahmán o ario pueden ingresar al Camino de la Renuncia. ¿Pueden los musulmanes convertirse en Sannyasis y no ser desleales? Por supuesto. Todo sufí genuino es Sannyasi, cada derviche auténtico es Yogui, y la noble palabra Faqir ha sido tan prostituida por su aplicación a los "mendigos sin valor" como el nombre Tyagi.

¿Pueden los Parsis practicar yoga? Ciertamente, porque cada corazón Parsi es receptáculo para las brasas del Fuego Sagrado, que una vez encendido lo convierte en Hijo de Ahura Mazda. La advertencia de San Pablo también es inconcusa: "Si mora en ustedes el Espíritu que levantó a Jesús de entre los muertos, el que levantó a Cristo de entre ellos también avivará vuestros cuerpos mortales, por medio de su Espíritu que habita en vosotros" (Romanos, VIII, 11). Todo budista fiel recuerda a Gotama decir "¡mira hacia adentro, eres Buda!", y todo judío familiarizado con su Kabbalah conoce el trabajo alquímico para elevar su yo mortal hacia lo Inefable.

Cualquier hombre o mujer que exhiba un nuevo comportamiento ético puede transitar el Camino de la Renuncia. No necesitan abandonar sus casas o familias para instalarse en un bosque; sólo tienen que vivir de manera distinta. No cometen el pecado de olvidar sus deberes, sino realizan cada uno de ellos sin atender a las secuelas. Deben entrenar y cohibir sus sentidos, ejercitarse físicamente para continuar ágiles y saludables, estudiar y reflexionar lo que asimilan, y emplear el discernimiento nacido de sus meditaciones al consumar todo acto (1). En la completitud del proceso recordarán el objetivo de purificar el corazón; así, el cuerpo, los sentidos, la mente y sus poderes no son más que herramientas para llevar a cabo tal profilaxis.

(1) [N.del T.: En el mundo actual es imposible para muchísima gente poner en práctica estas medidas en su totalidad, por causa de varias presiones malintencionadas desde los medios, las "ideologías" popis, la pseudociencia económica y otros "respetables" excrementos. Bahman Wadia apuntó a ello cuando defendía sindicatos indios, alejándolos de la podredumbre comunista/capitalista con tal de superar el odio y los abusos que le caracterizan. Su intención era fomentar el trato digno y colaborativo entre TODAS las clases sociales, al contrario de lo que sucede hoy, cuando vemos que la inmensa mayoría de "dirigentes" o "influenciadores" evita a toda costa ser reemplazada por ciudadanos meritorios y ejemplares de otras castas].

No sólo importa lo que hacemos, sino también cómo se realiza. Es necesario evitar circunstancias que nos distraen de funciones congénitas; entonces, a lo que debemos prestar atención es al desempeño oportuno de todo lo que se debe hacer, y esto forja al verdadero Yogui, Sannyasi o Tyagi. En otras palabras, cumplir toda tarea independiente de las consecuencias, aprender que en todo momento de la vida el Alma se acendra, y semejante formación continúa al margen de si nos causa placer o dolor. El Alma crece tanto en opulencia como pobreza, pero más en el segundo caso.

Necesitamos disciplina pragmática, y el Gita muestra los pasos en cada nivel. El bárbaro en nosotros recibe su sentencia de muerte cuando nos energizamos y ocupamos con pensamiento y deliberación. Ser autosuficientes implica depender sólo del Gran Ser interno, y nunca de factores exógenos. La individualidad real debe trabajarse diariamente por esfuerzos autoinducidos y autoplanificados, y si bien los errores pretéritos pueden frustrarnos, hay que persistir y ascender todas las etapas de inteligencia, hasta lograr perfección. Comenzar esta odisea es vislumbrar la humanidad futura, donde no existe el caos moderno y llegamos a un ámbito más pulcro. A fin de disponernos, el Sabio aconseja: "Despierta mediante tu Ser y examínate por el Ser; así, autoprotegido y atento, vivirás feliz" (Dhammapada, 379).

B.M.
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Democracia espiritual

(The Aryan Path, marzo 1930).

[B.M. es un asiático que vive en nuestra era según los métodos de su tierra originaria, y nos sentimos afortunados de obtener algunos informes sobre sus conversaciones con amigos íntimos. El Bhagavad-Gita es la obra que ha dominado a través de largos años de estudio y meditación, pero además sus escritos exhalan una fragancia curiosa, habiendo vivido de acuerdo con sus pautas y de modo más exitoso de lo que es posible normalmente. Los documentos fueron traducidos del idioma vernáculo, y debe entenderse que no son traducciones literales, por cuanto el transcriptor se adhiere más a ideas y principios que palabras. Aunque B.M. conoce el inglés, su inspiración se ve obstaculizada al emplear ese medio de expresión, por lo que prefiere no usarlo, e igualmente creemos que nuestros lectores encontrarán verdadero aflato en esta serie.-Editores].

"Incluso si eres el mayor de todos los pecadores, podrás cruzar todo raudal de faltas en la barqueta del conocimiento espiritual" (Bhagavad-Gita, IV, 36).

Esta es la promesa más alentadora que ofrece el Gita. Puesto que Sri Krishna estereotipa el alma perfeccionada o Mahatma, esta certidumbre proveniente de labios divinos debe ser considerada con seriedad por todos nosotros. Anteriormente y en el mismo cuarto discurso, Él se refiere a las cuatro castas y también da una idea sobre la naturaleza de quienes han trascendido todas las estirpes y condiciones, incluido Él mismo. Así, cuando a esto le sigue el verso inequívoco de apertura ya leído, se convierte en motivo de júbilo o un tema para meditación, puesto que la mayoría de nosotros pertenece a una casta u otra. Hay muchos Iyengars o Iyers y varios Pandits y Shastris que en realidad son parias intocables, debido a su arrogancia, crueldad y la grosería de conducta. Por otro lado, entre los despreciados Panchamas tenemos individuos puros, humildes e incluso sabios que verdaderamente son Brahmanas. Hay Kshattriyas entre parsis, musulmanes o cristianos, y en cada país existen Shudras y Vaishyas. De esta guisa, los Mahatmas emancipados no son sólo producto de India y florecen en todo contexto.

El anterior versículo da garantías a todos los pecadores, donde quiera que estén y sean quienes sean. Krishna, Buda y todos los Mahatmas no son demócratas políticos sino espirituales, amantes y servidores de todas las almas. El barbero Upali fue recibido por Gotama en Su Sangha a fuer de respuesta a la pregunta "¿merece el Nirvana alguien como yo?" Para todos y cada uno de los humanos en la Tierra, existe la posibilidad de vencer los pecados.

Pero téngase en cuenta una condición: Shri Krishna no dice "sigue pecando y te llevaré al Lugar Supremo". No hay desagravio de pecados por intermedio ajeno, ¡y qué tarea desesperada sería para cualquier menesteroso de trabajo y siga un voto de pobreza, si dependiera de un purohit, qazi, dastur o cardenal para condonar sus faltas! Ni siquiera Krishna o Jesús pueden salvarnos. Los Mahatmas sólo presentan el camino, y éste se describe en el shloka anterior: "cruza en la barqueta del conocimiento espiritual". Se nos dice que "todo país sin excepción está comprendido en la sapiencia mística", y el mandato consiguiente es "buscar Sabiduría".

Si dicho conocimiento es para todos, y cada acción puede evaluarse en términos de Sabiduría, está claro que no necesitamos convertirnos en sannyasis, faqirs, bikkhus o monjes, y ponernos el atuendo naranjo, amarillo o negro. No se trata de dejar crecer el cabello como faqirs y sannyasis, o rasurarse cuales ascetas budistas y cristianos; no indica ninguna observancia externa y forzada, sino la percepción y el entendimiento que alejan las chances de cometer faltas. El mero anhelo de obtener sabiduría y pureza tiene poco valor; cuando el deseo se convierte en resolución y actos de voluntad firmes, comenzamos a transitar el Camino que nos lleva a los Mahatmas y el Adeptado.

¿Qué se entiende por "la balsa del conocimiento espiritual"? ¿Cómo deberíamos conseguirlo? No es comprable, y los dioses tampoco lo regalan. Krishna no nos deja varados con una "seguridad rimbombante", y en su lugar establece pasos muy definidos para lograr Sabiduría.

Ésta última se ilustra como "purificadora suprema", y surge espontáneamente en el individuo perfeccionado en Yoga o unión con su Ser Superior. Pero esto señala el epítome y final de nuestra vida, ¿y cuáles son las medidas prácticas? ¿Qué haremos para lograr esa espontaneidad? ¿Qué es necesario con tal de avanzar hacia la unión completa con el Espíritu? Se nos da un triple remedio: (1) obediencia, (2) indagatoria y (3) servicio.

Es preciso un acercamiento humilde al Camino; no hay que llegar a él con todo el engreimiento de la posesión, sino repletos del poder castigador que inflige la pobreza (1). Al dejar atrás los modos profanos, adquirimos mayor inocencia para reconocer que el "aprendizaje cerebral" sin la sabiduría del alma es peligroso para ambos, una advertencia que hicieron los cristianos místicos en la metáfora "el joven desnudo siguió a Jesús".

[(1) N.del T.: El conferenciante no sugiere "romantizar/maldecir la pobreza/riqueza"; más bien invita a no dejarse dominar por impulsos de avidez endógena/exógena, que también están presentes en otras clases de vicios].

El cuestionamiento y la búsqueda deben ser empeñosos y fuertes. Para los mentalmente vagos, la Ciencia de la Vida seguirá representando un enigma. La mente es el instrumento más valioso de una persona, y suprime lo Real cuando cae bajo el dominio de los sentidos, pero si les mantiene a raya, deja lugar al gobierno del Espíritu que es su Identidad Verdadera; entonces, la mente se ilumina y aprende la realidad certera de las cosas.

El servicio es la cortesía al Ser Único. El Dios en nosotros es también Aquél en todos; así, nuestra emancipación implica liberarnos de esclavitudes parcializantes, siendo útiles a santos y pecadores por igual. Un Mahatma puede ser ayudado sólo por los individuos a quienes Él sirve. Pero entiéndase que referimos al servicio del Alma, no el cuerpo, la psique ni otro aspecto mortal; significa que en cada colaboración debemos tener en cuenta el lugar y poder del Alma. Si alimentamos o vestimos el cuerpo de alguien sin pensar en el Alma, prestamos un servicio mediocre y erramos intentando "obrar bien". Cuando nutrimos la mente de otro sin consideración a lo Interno, podemos retrasar su progreso y frecuentemente lo arrojamos al infierno, mientras el objetivo inicial era "llevarle al cielo" (2).

[(2) N.del T.: El fanatismo "espiritual" y psicopolitiquero del "no juzgar" es incapaz de distinguir entre "error involuntario" y "mala fe". Toda persona experimenta cierto nivel de incomodidad ante la crítica, independiente de si adscribe a uno u otro concepto, y su valía se justiprecia cuando decide corregirse o permanecer en el mal].

La humildad, el cuestionamiento y el servicio deben practicarse simultáneamente, un poco todos los días. De este modo, triunfaremos con el tiempo si aplicamos autocontrol, estudio espiritual y sacrificio consciente del Alma. Aún en nuestra índole como pecadores llegaremos "a la otra ribera", pero siempre recordando que la doctrina fundamental de la Filosofía Esotérica "no admite privilegios ni dones especiales en el hombre, salvo los adquiridos por su propio Ego mediante esfuerzo personal y mérito, a través de una larga serie de metempsicosis y reencarnaciones".

B.M.
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El poder de la pasión

(The Aryan Path, febrero 1930).

[B.M. es un asiático que vive en nuestra era según los métodos de su tierra originaria, y nos sentimos afortunados de obtener algunos informes sobre sus conversaciones con amigos íntimos. El Bhagavad-Gita es la obra que ha dominado a través de largos años de estudio y meditación, pero además sus escritos exhalan una fragancia curiosa, habiendo vivido de acuerdo con sus pautas y de modo más exitoso de lo que es posible normalmente. Los documentos fueron traducidos del idioma vernáculo, y debe entenderse que no son traducciones literales, por cuanto el transcriptor se adhiere más a ideas y principios que palabras. Aunque B.M. conoce el inglés, su inspiración se ve obstaculizada al emplear ese medio de expresión, por lo que prefiere no usarlo, e igualmente creemos que nuestros lectores encontrarán verdadero aflato en esta serie.-Editores].

"Así como la llama se envuelve de humareda, un espejo por óxido, y el útero alberga al feto, el Universo también está rodeado de pasión" (Bhagavad-Gita, III, 38).

El activo sortilegio de prakriti o la naturaleza se exhibe en y por la ley del contraste. Luz y Oscuridad son las formas eternas del mundo, y asimismo esta dualidad funciona en nosotros; como resultado, tenemos dos naturalezas: la más elevada o similar a un dios, y la más baja de índole demoníaca (1).

[(1) Hoy muchísimos neoeristas y "filósofos" gustan equiparar las ideas metafóricas de "luz/oscuridad" con "bien/mal" al pie de la letra, e incluso existen psicologuchos dogmatistas del axioma mendaz "toda luz proyecta sombra". En el primer caso, la Naturaleza es NEUTRA, y como bien dijo un Mahatma de Teosofía, lo malo tiene su raíz única y exclusivamente en desarmonías producidas por la mente humana; para el segundo problema, la sombra se genera sólo cuando hay obstáculos perceptibles y definidos a la luz, con o sin malas intenciones (N.del T.)].

Quienes son lo suficientemente valerosos para enfrentar la propia psique, están conscientes sobre la existencia de una voluntad asúrica o perversa; cuanto más atrevido es el escrutinio, más hórrida es la visión de nosotros como demonios encarnados, y esto engendra abatimiento.

Reunimos coraje y luchamos a brazo partido, tomando la solemne promesa de "no equivocarnos" en la esfera de la pasión, o "no caer en actos iracundos y ávidos". Entonces comienzan los verdaderos problemas, y decimos con San Pablo: "Lo que quisiera, eso no lo hago, pero lo que odio, eso lo hago" (Romanos, VII, 15).

Esta es la zozobra de Arjuna, el fuerte luchador armado que persigue la perfección cuando pregunta a su Gurú Krishna: "¿Por qué, oh Varshnaya, el hombre se ve impulsado a cometer ofensas, aparentemente en contra de su voluntad, y obligado por alguna fuerza secreta?" Esta incidencia, responde el Maestro, es Kama o pasión, enemiga del ser humano en la Tierra y la primera de las tres avenidas hacia el Infierno.

La mayor parte del tiempo nuestro conocimiento y discriminación están viciados por Kama; a su vez, ella energiza nuestros sentidos y órganos de acción corporal. Su influencia sutil es abismática y llega lejos, nubla al Señor interno y nos separa de Él. Todas estas consideraciones hacen que los individuos se sientan desesperados, y abandonen la pelea justa. ¿Quién puede culparlos por querer retirarse de este Kurukshetra, el campo de Guerra Santa? Es más fácil matar a un tigre en la jungla o derrocar al tirano del Estado, que subyugar a este adversario del Dios interno.

Krishna señala que dicho rival puede dominarse, conociendo la naturaleza del Señor Ishvara en el corazón de cada persona, invocando Su ayuda y fortaleciendo el ser inferior mediante Aquél. Este es el compendio de Su discurso sobre Karma Yoga, o la vía correcta de suscitar acciones. En un sólo verso se da la respuesta profunda, y su entendimiento necesita reflexión, mientras que la práctica demanda trabajo continuo por varios años.

Según nuestros Shastras, Kamadeva es hijo de Dharma (Deber) y Shraddha (Fe), ¡y sin embargo, se encarga de torturar al principio de Atman en nosotros! Tal es su poder mayávico. Se afirma que la Voluntad nació de Kama-Deva; los antiguos hermetistas sostuvieron "detrás de la voluntad se encuentra el deseo", y el Rig-Veda apunta al surgimiento primario del Deseo en la Primera Causa Desconocida. Si extrapolamos estas ideas metafísicas al ámbito humano, podemos decir que todos nuestros pensamientos, sentimientos, resoluciones y actos proceden de Kama: algunos pertenecen a formas concupiscentes/bajas, y otros implican amor y compasión, mas todos ellos nacen de la misma Fuente.

En medio del engaño buscamos distintos "veneros", asignando unos a lo Divino y otros a demonios -ambos "fuera del humano"-, pero su origen está en el corazón. Una corriente va hacia lo alto y se manifiesta en altruismo, conocimiento y obras reflexivas; la otra desciende para producir lujuria, gula y avaricia. Nuestros pensamientos y emociones pasados, junto con la voluntad resolutiva, producen la génesis de Ahura-Mazda y Ahriman, Suras y Asuras. ¿Quién no está familiarizado con deseos innobles? Y también no hay muchos que conozcan la naturaleza y el trabajo de sus opuestos.

El Ser Superior humano, con sus facultades discriminantes [Buddhi] y pensativas [Manas], se llama tríada espiritual; y el hombre marchitable (cuerpo físico, energía/vitalidad o Prana) compone el segundo terceto. Kama funciona a guisa de mediador entre estos "bloques", habiendo deseo en y desde lo superior, como además en y procedente del aspecto inferior. Los órganos y sentidos materiales son instrumentos de anhelos espernibles, mientras la intuición fina y una mente aguda suelen reflejar ansias supremas.

Decimos que alguien es malvado cuando lo repletan móviles indignos y les da pábulo; si hay aspiraciones egregias, tenemos a una persona buena y noble. En la mayoría de ciudadanos vemos una mezcla de bien y mal, y es tan persistente que se considera "normal" e "inalterable". Esto se debe a su falta de autoconocimiento, ignorancia relativa al origen en ambos tipos de deseos y cómo éstos aparecen continuamente, hasta que en alguna forma se entiendan sus dinámicas y nuestra índole benigna.

Se dice que las pasiones superiores son tres: (1) adquirir Sabiduría respecto al Ser Divino en toda criatura; (2) buscar compañía de santos, es decir, quienes poseen dicho tesoro perpetuo, y (3) aplicar las Enseñanzas cotidianamente. El punto de inicio para reformarnos es despertar una o más de esas tónicas, y no necesitamos esperar que afloren solas, pues debe haber ánimo constante por desarrollarlas.

Sin conocimiento, ninguna guerra puede llevarse a cabo con éxito, y ésta es la mayor de todas las conflagraciones, en que determinamos vencer nuestra tiniebla moral y mental con perspicacia certera. Así, el Gita ofrece un camino práctico, por lo que su estudio es muy necesario.

B.M.
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El gran apetito

(The Aryan Path, enero 1930).

[B.M. es un asiático que vive en nuestra era según los métodos de su tierra originaria, y nos sentimos afortunados de obtener algunos informes sobre sus conversaciones con amigos íntimos. El Bhagavad-Gita es la obra que ha dominado a través de largos años de estudio y meditación, pero además sus escritos exhalan una fragancia curiosa, habiendo vivido de acuerdo con sus pautas y de modo más exitoso de lo que es posible normalmente. Los documentos fueron traducidos del idioma vernáculo, y debe entenderse que no son traducciones literales, por cuanto el transcriptor se adhiere más a ideas y principios que palabras. Aunque B.M. conoce el inglés, su inspiración se ve obstaculizada al emplear ese medio de expresión, por lo que prefiere no usarlo, e igualmente creemos que nuestros lectores encontrarán verdadero aflato en esta serie.-Editores].

"El individuo hambriento pierde de vista cualquier otro objeto que no sea la satisfacción de su apetito, y cuando se familiariza con lo Supremo, pierde todo gusto por los objetos de cualquier clase" (Bhagavad-Gita, II, 59).

El hambre y la sed de justicia -que nuestros prójimos cristianos deberían tener siguiendo el consejo de sus maestros- fueron defendidos muchos siglos antes por el Gita. Ya sea para el cuerpo, la mente o el alma, la comida es base necesaria o upadhi para la experiencia, y el placer del alimento depende del hambre y la sed. Hoy comer en exceso está a la orden del día, y la belleza y utilidad del hambre [eutrapelia] son desconocidas entre los acomodados. Parece como si en Yugas anteriores, cuando los Pródigos bendijeron esta tierra, nuestros propios antepasados olvidaron practicar reglas de ayuno, y así el Karma sobrepasó a la gente y hoy la pobreza acecha esta comarca. Nuestro futuro sería más glorioso que el pasado si a nuestros millones de habitantes se les enseñara la influencia benéfica de la adversidad, ¿y quién puede hacer eso, excepto nuestros líderes pudientes e instruidos? Pero la mayoría de ellos tiene educación occidental, olvidó la sabiduría de sus padres y su riqueza física aumenta su pobreza moral y espiritual. India es pisoteada no tanto por extranjeros como por sus propios hijos, y en nuestra vida personal y cotidiana la degradamos casi a toda hora. El país nunca será realmente libre, hasta que no adoptemos un pensamiento elevado que nos purifique de nuestra pequeña mezquindad, ínfimos egoísmos y constantes inmoralidades. Nuestros líderes naturales -hombres y mujeres educados- se equivocarán en administración y asesoría, al igual que los gobernantes británicos yerran y otorgan falsos consejos, porque están plagados de imperfecciones que resultan de visiones incorrectas sobre la vida, el Estado y el progreso.

Es el individuo autoreformado quien podrá cambiar a los demás; únicamente quien logra dominarse está en condiciones de comandar los destinos de las masas. En la mayoría de países, los ciegos guían a otros ciegos, y es falso medir la riqueza física y prosperidad económica por la cual son considerados "grandes" o "tardíos". A menos que India se aleje de esta base de pensamiento, sufrirá como padecen los Estados occidentales ricos e influyentes.

Igual que la comida permite subsistir en el plano económico, el conocimiento resulta imprescindible a nivel del alma. Hay venenos que matan el alma, ponzoñas que lo trastornan y alimentos que le nutren. También tenemos molduras ideológicas que producen asesinatos de almas, y los humanos vivos se convierten en unidades muertas; por ende, hay millones en esta Tierra que se hallan desalmados. La lujuria provoca perversiones sexuales (el control de natalidad es una de ellas), la ira conduce al odio (verbigracia, el comunismo/capitalismo repletos de magia negra), y la avaricia crea egolatría (ej., peleas familiares). Todos estas monstruosidades y más reducen lentamente el poder del alma en el cuerpo.

Es necesario buscar la nutrición del alma, y debemos tener hambre y sed por ello. El conocimiento espiritual es deseable cuando no hay obstáculos de lujuria, ira o codicia. La mayoría de personas no está consciente de la dulzura y beatitud sobre el conocimiento del alma, pues el que come perros y nunca probó frutas no conoce su exquisitez. El apetito comienza una vez que ingerimos el fruto y su néctar se mezcla con nuestra sangre. Intuitivamente, todos los individuos persiguen la satisfacción y el desarrollo del alma, porque en épocas doradas del pasado los Compasivos les implantaron la impresión de sabiduría. Ahora nos envuelven tinieblas, porque esta es la era represiva o Kali Yuga, y el conocimiento del alma cambia década tras década. Si hemos de recurrir a una metáfora, tenemos luz de velas o aceites, gas y electricidad porque no hay Sol.

Este deseo innato de vida espiritual lleva a las personas por caminos equivocados, pues confunden la parte con el todo y apariencias con realidades. Pero en este verso, el Maestro Krishna apunta al "Supremo", que es lo que necesita el alma hambrienta. La característica más inaceptable de las religiones ortodoxas es su visión falsa y antiespiritual de la Deidad; el espíritu se materializa, Dios es carnalizado y el egoísmo ensancha la sombra del cruel maestro de tareas al que teme. ¡Y tal es la ilusión de Maya!

El Supremo, Param, se describe con detalle en este capítulo: el único Ser Omnipresente e Impartito que es Origen y Alma de cada criatura. El Gobernador interno en el corazón de cada uno es el Rey de reyes, por cuanto debemos tener hambre y sed por el conocimiento acerca de Esto, la Ciencia de Sus emanaciones y la Filosofía de Su permeación.

En un lugar afectado por hambrunas, el pueblo come lo que llega, y así acontece ahora. La carroña, esparcida por todas partes, está cerca y el gentío la devora, ¡pero más bien debiéramos morir en vez de contaminar el Santuario del Alma! Honra impulsivamente las formas falsas que parecen "atajos", y las prácticas peligrosas "fáciles" se adoptan con ignorancia. El conocimiento espurio es aceptado porque suena "plausible", como la vesania por el culto nigromántico llamada "espiritismo".

Como enseñaron los Conocedores del Ser, el primer paso es afanarse por entender qué es el alma. Hay apetitos y apetitos, pero debemos tener hambre del Ser interno, y éste nos guiará a la comida que realmente le sirve. El Gita responde a "¿qué es el alma?" y "¿de qué modo alimentarla?", cuyos aspectos veremos más adelante.

B.M.
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