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3 de septiembre de 2026

Democracia espiritual

(The Aryan Path, marzo 1930).

[B.M. es un asiático que vive en nuestra era según los métodos de su tierra originaria, y nos sentimos afortunados de obtener algunos informes sobre sus conversaciones con amigos íntimos. El Bhagavad-Gita es la obra que ha dominado a través de largos años de estudio y meditación, pero además sus escritos exhalan una fragancia curiosa, habiendo vivido de acuerdo con sus pautas y de modo más exitoso de lo que es posible normalmente. Los documentos fueron traducidos del idioma vernáculo, y debe entenderse que no son traducciones literales, por cuanto el transcriptor se adhiere más a ideas y principios que palabras. Aunque B.M. conoce el inglés, su inspiración se ve obstaculizada al emplear ese medio de expresión, por lo que prefiere no usarlo, e igualmente creemos que nuestros lectores encontrarán verdadero aflato en esta serie.-Editores].

"Incluso si eres el mayor de todos los pecadores, podrás cruzar todo raudal de faltas en la barqueta del conocimiento espiritual" (Bhagavad-Gita, IV, 36).

Esta es la promesa más alentadora que ofrece el Gita. Puesto que Sri Krishna estereotipa el alma perfeccionada o Mahatma, esta certidumbre proveniente de labios divinos debe ser considerada con seriedad por todos nosotros. Anteriormente y en el mismo cuarto discurso, Él se refiere a las cuatro castas y también da una idea sobre la naturaleza de quienes han trascendido todas las estirpes y condiciones, incluido Él mismo. Así, cuando a esto le sigue el verso inequívoco de apertura ya leído, se convierte en motivo de júbilo o un tema para meditación, puesto que la mayoría de nosotros pertenece a una casta u otra. Hay muchos Iyengars o Iyers y varios Pandits y Shastris que en realidad son parias intocables, debido a su arrogancia, crueldad y la grosería de conducta. Por otro lado, entre los despreciados Panchamas tenemos individuos puros, humildes e incluso sabios que verdaderamente son Brahmanas. Hay Kshattriyas entre parsis, musulmanes o cristianos, y en cada país existen Shudras y Vaishyas. De esta guisa, los Mahatmas emancipados no son sólo producto de India y florecen en todo contexto.

El anterior versículo da garantías a todos los pecadores, donde quiera que estén y sean quienes sean. Krishna, Buda y todos los Mahatmas no son demócratas políticos sino espirituales, amantes y servidores de todas las almas. El barbero Upali fue recibido por Gotama en Su Sangha a fuer de respuesta a la pregunta "¿merece el Nirvana alguien como yo?" Para todos y cada uno de los humanos en la Tierra, existe la posibilidad de vencer los pecados.

Pero téngase en cuenta una condición: Shri Krishna no dice "sigue pecando y te llevaré al Lugar Supremo". No hay desagravio de pecados por intermedio ajeno, ¡y qué tarea desesperada sería para cualquier menesteroso de trabajo y siga un voto de pobreza, si dependiera de un purohit, qazi, dastur o cardenal para condonar sus faltas! Ni siquiera Krishna o Jesús pueden salvarnos. Los Mahatmas sólo presentan el camino, y éste se describe en el shloka anterior: "cruza en la barqueta del conocimiento espiritual". Se nos dice que "todo país sin excepción está comprendido en la sapiencia mística", y el mandato consiguiente es "buscar Sabiduría".

Si dicho conocimiento es para todos, y cada acción puede evaluarse en términos de Sabiduría, está claro que no necesitamos convertirnos en sannyasis, faqirs, bikkhus o monjes, y ponernos el atuendo naranjo, amarillo o negro. No se trata de dejar crecer el cabello como faqirs y sannyasis, o rasurarse cuales ascetas budistas y cristianos; no indica ninguna observancia externa y forzada, sino la percepción y el entendimiento que alejan las chances de cometer faltas. El mero anhelo de obtener sabiduría y pureza tiene poco valor; cuando el deseo se convierte en resolución y actos de voluntad firmes, comenzamos a transitar el Camino que nos lleva a los Mahatmas y el Adeptado.

¿Qué se entiende por "la balsa del conocimiento espiritual"? ¿Cómo deberíamos conseguirlo? No es comprable, y los dioses tampoco lo regalan. Krishna no nos deja varados con una "seguridad rimbombante", y en su lugar establece pasos muy definidos para lograr Sabiduría.

Ésta última se ilustra como "purificadora suprema", y surge espontáneamente en el individuo perfeccionado en Yoga o unión con su Ser Superior. Pero esto señala el epítome y final de nuestra vida, ¿y cuáles son las medidas prácticas? ¿Qué haremos para lograr esa espontaneidad? ¿Qué es necesario con tal de avanzar hacia la unión completa con el Espíritu? Se nos da un triple remedio: (1) obediencia, (2) indagatoria y (3) servicio.

Es preciso un acercamiento humilde al Camino; no hay que llegar a él con todo el engreimiento de la posesión, sino repletos del poder castigador que inflige la pobreza (1). Al dejar atrás los modos profanos, adquirimos mayor inocencia para reconocer que el "aprendizaje cerebral" sin la sabiduría del alma es peligroso para ambos, una advertencia que hicieron los cristianos místicos en la metáfora "el joven desnudo siguió a Jesús".

[(1) N.del T.: El conferenciante no sugiere "romantizar/maldecir la pobreza/riqueza"; más bien invita a no dejarse dominar por impulsos de avidez endógena/exógena, que también están presentes en otras clases de vicios].

El cuestionamiento y la búsqueda deben ser empeñosos y fuertes. Para los mentalmente vagos, la Ciencia de la Vida seguirá representando un enigma. La mente es el instrumento más valioso de una persona, y suprime lo Real cuando cae bajo el dominio de los sentidos, pero si les mantiene a raya, deja lugar al gobierno del Espíritu que es su Identidad Verdadera; entonces, la mente se ilumina y aprende la realidad certera de las cosas.

El servicio es la cortesía al Ser Único. El Dios en nosotros es también Aquél en todos; así, nuestra emancipación implica liberarnos de esclavitudes parcializantes, siendo útiles a santos y pecadores por igual. Un Mahatma puede ser ayudado sólo por los individuos a quienes Él sirve. Pero entiéndase que referimos al servicio del Alma, no el cuerpo, la psique ni otro aspecto mortal; significa que en cada colaboración debemos tener en cuenta el lugar y poder del Alma. Si alimentamos o vestimos el cuerpo de alguien sin pensar en el Alma, prestamos un servicio mediocre y erramos intentando "obrar bien". Cuando nutrimos la mente de otro sin consideración a lo Interno, podemos retrasar su progreso y frecuentemente lo arrojamos al infierno, mientras el objetivo inicial era "llevarle al cielo" (2).

[(2) N.del T.: El fanatismo "espiritual" y psicopolitiquero del "no juzgar" es incapaz de distinguir entre "error involuntario" y "mala fe". Toda persona experimenta cierto nivel de incomodidad ante la crítica, independiente de si adscribe a uno u otro concepto, y su valía se justiprecia cuando decide corregirse o permanecer en el mal].

La humildad, el cuestionamiento y el servicio deben practicarse simultáneamente, un poco todos los días. De este modo, triunfaremos con el tiempo si aplicamos autocontrol, estudio espiritual y sacrificio consciente del Alma. Aún en nuestra índole como pecadores llegaremos "a la otra ribera", pero siempre recordando que la doctrina fundamental de la Filosofía Esotérica "no admite privilegios ni dones especiales en el hombre, salvo los adquiridos por su propio Ego mediante esfuerzo personal y mérito, a través de una larga serie de metempsicosis y reencarnaciones".

B.M.
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