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3 de septiembre de 2026

Un resumen histórico del Saiva Siddhanta

(The Aryan Path, enero 1930).

[S. Sankaranarayana, licenciado en derecho y doctor en filosofía, pertenece a una respetada y opulenta familia brahmín Zamindar en el sur de India. Su labor polímata es reconocida, componiendo artículos jurídicos y educativos, pero sus principales admiradores son los estudiantes de filosofía que se benefician de contribuciones originales como "Do Finite Individuals Have A Substantive or an Adjective Mode of Being?", "Panchasti Kayasara", etc. Actualmente investiga sobre el Saiva Siddhanta y promete obsequiar a nuestros lectores el fruto de su labor.-Eds.].

El Saiva Siddhanta es una rama olvidada de la filosofía india. Está escrita en tamil acendrado, resulta difícil de comprender incluso para el mayor experto, y gran parte de la literatura análoga se encuentra en hojas de cadjan (1). La apreciación y publicidad de dicha sabiduría se ven obstaculizadas ante el deseo innato de conservadurismo, casi insuperable, y por preservar esta obra como propiedad del mutt (2) Thiruvaduthurai (3), donde se encuentra depositada, junto con una celosa vigilancia sobre los extraños que buscan conocimiento. Todos quienes desean aprender su contenido deben cumplir formalidades disciplinarias, y someterse a un curso regular de entrenamiento sistemático para obtener upadesa (iniciación), inclusive como estudiantes de sánscrito en un Veda Pathasala brahmín.

(1) Antiguamente los indios utilizaron hojas de palmera, cuando no se fabricaba papel, y en lugar de escribir con péndola y tinta, inscribían letras en ellas mediante plumas de hierro. Luego estos folios eran unidos con sogas, formando volúmenes al igual que los libros modernos. Todas las obras originales de la Antigüedad sólo se encuentran en esos compendios, celosamente conservados durante generaciones, y son menos susceptibles a la acción destructiva de las hormigas blancas que el papel.

(2) Monasterio o centro ascético hindú (N.del T.).
(3) Este es un mutt variopinto a unos cinco kilómetros de la estación ferroviaria Narasingampet (India austral). Su origen dataría del 1200 d. de C., y está presidido por el Sanyasin Pandarasannadhi, líder espiritual de todos los saivitas y bajo cuyo mandato se colocan todas las propiedades del sitio. También podemos encontrar cierta literatura en los mutts Dharmapuram (tres kms. de la estación Mayavaram), Suryanarkoil (Thirumangalakudi, cinco kms. del terminal Aduthurai), Vellaichandanam (Nachiarkoil, diez kms. del apostadero Kumbakonam), Annappanpettai (tres kms. de Mariammankoil, línea Tanjore-Nagore) y el dirigido por Hajapanatesa Pandarasannadhi en Tiruvarur, pero la miscelánea es prácticamente insignificante en comparación con Thiruvaduthurai.

De hecho, el Saiva Siddhanta constituye el Veda para la secta Saiva del sur indio, compuesta principalmente por no-brahmanes. La historia cuenta que Siva impartió los Vedagamas (es decir, que incluyen Agama) con el objeto de rescatar las almas finitas. Según el Saiva Siddhanta, veda significa "arma" o "instrumento sapiente" de Păthi (Dios), Păsu (Alma) y Pāsăm (sentidos). Āgămă designa lo que "proviene o desciende de Dios", y también puede entenderse como Ā (Pāsăm), (Păsu) y (Păthi), el sastra o código que explica esas tres cualidades. Igualmente, "Ā" podría denotar Sivagnana, "gă" moksha y "mă" "destrucción de los sentidos", en cuyo caso Agama indica el sastra que enseña conocimiento divino a las almas cuando nuestra parte sensoria queda anulada.

Los Vedagamas impartidos por Siva se dividen en Karma Kanda y Gnana Kanda. El primero versa sobre ritos ceremoniales y no es de gran importancia para el estudiante de filosofía, mientras el segundo aborda los Upanishads y el Vedanta. Si la parte Upanishad del Gnana plantea la deificación de objetos particulares como el Sol y la Luna -adscritos a Brahman-, el apartado Vedanta o Sivagama presenta a Siva cual único Brahman, y explica los objetos particulares mencionados en los Upanishads como manifestaciones parciales de Aquél. Dejando a un lado la parte tántrica (4), el número de Sivagamas asciende a veintiocho.

(4) Esto es muy sabio. Las prácticas de yoga incluidas en los Sivagamas y toda obra tántrica célebre son peligrosas y deben eludirse. Para el caso del Raja Yoga, no es útil ningún libro existente; pueden albergar indicios del Hatha Yoga que ofrece estrategias conducentes a la mediumnidad lesiva, lo cual incluso provocaría muerte (Eds.).

La tradición cuenta que Nandhi aprendió estos veintiocho Sivagamas de Srikanta. Perplejo ante las contradicciones en esos textos, Nandhi preguntó cuál era verdadero y el maestro apuntó a los sutras Rourava Agama, impartiéndole su conocimiento. Desde este periodo han habido sucesiones regulares de maestros-alumnos, hasta que el lector es llevado rápidamente a la secuencia de Sishyas descrita en los muros inexpugnables del Thiruvaduthurai Mutt: Sanatkumara, Sri Meikanda Deva, Arulnandhi Sivacharya, Maraignanasambanda Sivacharya, Umapathi Sivacharya, Arulnamasivaya Desigar, Namasivayamurthi y los Gurumurtis (5).

(5) Esto recuerda al Bhagavad-Gita (IV, 1-3), el Mundaka Upanishad (I, 4-5) y otros libros sánscritos. Es una idea bien conocida en el mundo antiguo que la Sabiduría era transmitida generacionalmente de maestro a educando, quien a su vez se convertía en enseñante de otros discípulos (Eds.).

La filosofía del Saiva Siddhanta se encuentra de primera instancia en el Sivagnana Botham por Sri Meikanda Deva. Los principios contenidos allí se amplifican e ilustran aún más en los trece Siddhanta Sastras: “Sivagnana Siddhiar" e "Irupa Irupakthu” (Arulnandhi Sivacharya); “Unmaivilakkam” (Manavasagam Kadanthar), "Thiruvundiar" y "Thirukalitrupadiar" (Uyyavanda Devar), y el octeto “Sivaprakasam”, “Unmainerivilakkam”, “Kodikkavi”, “Viva Venba”, “Nenjuviduthuthu”, “Sankarappanirakaranam”, “Potripahrodai” y “Thiruvarutpayan” (Umapathi Sivacharya); asimismo, son invaluables el comentario y Bhashya por Sivagnana Swamigal. Ninguno de dichos capítulos existe en inglés y todos fueron escritos en tamil de gran calidad.

Es muy difícil asegurar si el Sivanana Botham es ario o dravídico en origen. Ciertos escritores saivitas y ortodoxos como T. Sundaram Pillai, Pandit D. Savarirayan, T. Ponnambalam Pillai o Virudhai Sivagnana Yogigal, concuerdan en que la obra tamil dio origen a su versión sánscrita, y afirman que el capítulo "Pāsăvinōchănăpădălăm" (Rourava Agama del Sivagnana Botham sánscrito) es una traducción posterior. Sin embargo, el comentario al segundo sutra (Sivagnana Swamigal) comienza con Advaita abruptamente como una proposición axiomática, y está claro a partir de la evidencia interna que el texto sánscrito es anterior. Si bien el Rourava del volumen tamil se copió de aquella lengua, es extremadamente improbable que sólo el Pāsăvinōchănăpădălăm análogo se haya transcrito del tamil, aunque la fecha del Botham por Meikanda Deva podría fijarse en el 1200 d. de C.

El Saiva Siddhanta posee rasgos sui generis. Otros sistemas catalogan doctrinas foráneas a modo de "irreales", pero el Saiva adopta los principios comunes a sí mismo y las enseñanzas dispares. No se basa en sruthi ni percepción, sino que procede únicamente por inferencia. El Sivagnana Botham refiere al sastra que inculca la verdad de los Agamas al discernir el principio subdural a todos ellos, es decir, orienta a la comprensión justa de las cualidades de Păthi, Păsu y Pāsăm.

En pocas palabras, la enseñanza del Botham es que existen Dios, los sentidos y el alma. La Divinidad sólo puede ser conocida por revelación, al tiempo que el alma es un vínculo entre ella y lo sensorial. Mediante la práctica cuidadosa en vidas remotas de Sariyai, Kriyai y Yoham (de conformidad, tapas con piernas, manos y mente), el alma logra su verdadero estado, proscribe la conexión mundana y regresa a Dios. El conocimiento supremo llega al liberarse de Malam ("suciedad de la ignorancia"), meditando en Panchakshara (las "cinco letras" que componen el vocablo Namasivaya) y fundiéndose con Brahman. Al seguir este camino incesantemente, el devoto termina por adquirir el nivel de Jivan-Mukta.

S. Sankaranarayana
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